martes, 11 de febrero de 2014

NO HAY MEJOR LECCIÓN QUE PONERSE UNA A CANTAR...

No hay mejor lección que ponerse una a cantar...

Sobre todo cuando una, no es cantante. Ni por talento, ni por conocimiento total. Sólo cuatro experiencias que no completan una trayectoria vocal.

Me acuerdo desde que era muy niña que mi profesora de piano me decía: "esto, lo tienes que solfear como si lo estuvieras cantando "

Y luego mi profe de Piano, Beata, aquí en Madrid, me decía: "esta frase la tienes que cantar ... imagina a Chopin, gran amigo de Bellini... toda su música para piano es lirismo puro ! "

Quien también hablaba de cantar pero a través de los demás instrumentos, era Luis Rego.

Luis venía un día, y te traía a la clase que comenzaba a las 4 en punto, la ristra de objetos imposibles tales como: caleidoscopio, el último grito en aparatejos electrónicos que te medían la acústica de una sala, basada en el tanto por ciento de humedad de la misma... miles de partituras que parecían pergaminos de una biblioteca recóndita de Escocia en pleno siglo XV... las ochentamil llaves de su casa, la casa de su hermana, las llaves de varios armarios, de la clase de cámara... bolígrafos... caramelos...

Y le encantaba enseñar todos esos artilugios... pero como comenzaba por hablarte de tal o cual persona: que si Maurice Ravel. que si Rafael Orozco, Cubiles... que si fulano, sutano, mengano o mengana... que también las había: como su amiga Montserrat Caballé. la Berganza, ...

Yo la verdad, me perdía con tanto nombre. Pero para cada uno había un lazo que unía el artilugio y dicho personaje o persona... y luego lo hilvanaba con esa gracia muy peculiar de Luis, con algún pasaje de la Sonata de Poulenc para Clarinete y Piano o algún pasaje del Quinteto para Piano de Schumman... cada una de esas personas estaban vivitas y coleando, ahí, a nuestro lado en ese u otro compás...

Quién te dice a ti que tienes que hacer los mismos fraseos que hace un violín si lo que aparece en la partitura es un "pizzicato"... ?

Mis compañeros y los chavales a los que instruyo, saben de lo que hablo. Vamos!... que pinzas una cuerda con los dos dedos más fuertes... excepto el pulgar... pero héte aquí el dilema!

Tu vas y haces un pizzicato en el piano y suena: "toc"... en la cuerda suena: "to-ooo-oc"... ESO DURA NANO FRACCIONES de SEGUNDO!

Si  a esto, el "pizziperro", como lo llamaba Rego, le añadías el "vibrato" típico de la cuerda... lo que se oía era un cuerpo sonoro... tipo... catedral de sonidos!!. PERO OJO: SIGUE SIENDO UN PIZZIPERRO!

Cómo te quedas?

Cómo lo articulas en el piano?... ese triste instrumento que no se sabe si es de percusión y cuerda o cuerda bajo la presión de la percu... el caso es que como suena tan árido...

Pues con el milagro del pedal!!

Rego lo llamaba APAGADORES. Y por qué los llama así y no como simple y llanamente se les conoce por Pedal?

Porque es verdad que, un piano, en estado CERO de acción, el apagador sujeta las cuerdas y no vibran.

Si sueltas dicho manubrio, las cuerdas del piano, quedan al aire.

Hay que ser un maestro del uso del apagador. Porque se puede poner un "apagador" total, medio, cuarto, tres cuartos, medio cuarto...

No lo flipo, compañeros. No.

Es así. Hay que tener el arte y el genio para saber usar ese apagador. A esto se suma el conocimiento del uso del apagador en Bach, en Beethoven, en Mozart, en Scriabin, en Ravel, en Schumman, en Chopin, en Bártók...

E imaginaros lo que proyecta un pizziperro un Clarinete, un Violín, una Trompeta, un Timbal...

Hay que ser el Clarinete, el Violín, la Trompeta, el Timbal!

Así que Rego, a mi, en ese Madrid de aquellos años... me dejó muerta y putrefacta. Porque su genialidad, me hacía perder la cabeza y mi integridad. Porque es como cuando tienes un momento de crisis y te pierdes... pero si luchas, si nadas contra corriente para salir a flote, te das cuenta de que lo que has recibido es MAGIA. Es el UNIVERSO. Es la GRANDEZA!

Siempre que te liberes y dejes que lo que suceda te invada... me refiero a que a veces luchar contracorriente sobre algo que no va bien en uno mismo, no sirve de nada; luchar por estar siempre bien, siempre enter@, provoca más rigidez... y más vale dejarse llevar y FLOTAR...Es decir: RENDIRSE porque luego viene la redención...Se trata nada más y nada menos que de un momento de terapia total!... de aceptar... te conviertes en ese Clarinete por unos momentos... articulas ese pizziperro y sinceramente, te fundes. ERES ESE CLARINETE!! Sientes cómo canta ese Clarinete ( Clarinete, Violín o lo que fuese )... trasciendes tu mismo y tu piano y te fundes en el otro instrumento sin perder tu impronta. Y llega la lucha por ser uno mismo... uno es el piano con su fraseo que se funde al de ese Violín o del Clarinete...! Lo pillais, compañeros?


Pues ahora... me ha dado por indagar en el canto en si. Porque es lo que somos: SERES ORGÁNICOS. Es respirar pero en el entretanto, organizar los sonidos "armoniosamente" como se dice por ahí... porque cantar es respirar armoniosamente... y si te toca ser feliz, cantas en base a esa felicidad. Si estás triste, en esa tristeza... si estás enfermo, si sufres miedo, angustia, cantas en todas esas emociones y sentimientos...Pero es otro capítulo que he de dejar por ahora y elaborarlo más tarde porque eso de cantar es harto complicado. Ahora estoy exhausta de tanto flipe... jejej








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